domingo, 15 de marzo de 2020

las flores de Tirso

...

las flores aún marchitas siguen decorando los balcones
y la luz atraviesa cada pétalo que se cae y acumula en el suelo
me he levantado temprano, para soplar la montaña. En realidad eso era tarea de otro ser humano, y yo egoísta me la he atribuido sin pedir permiso. Me ha consolado que alguien diga en voz alta que era necesario, si no, la luz del sol iba a quedarse atrapada sin poder atravesar ningún pétalo más

Sigue siendo luz, y sin duda alguna siguen siendo pétalos. Las flores del puesto de Tirso decorarán los balcones,
 y sustituirán a las marchitas. Creo que les estoy empezando a coger cariño.
Era una tarea de supervivencia, y sin darnos cuenta, estamos dejando que nuestros pensamientos se inunden de todo menos de sol, rayos, flores

flores, rayos, sol

no he sido capaz de mantenerme en pie durante horas en el mismo sitio. Si no, os enviaría una postal,  os diría si la luz ha seguido atravesando los pétalos sin rechistar. He regresado y siguen ahí.
¿Es que a nadie se le ha ocurrido soplar?  Luego todos quieren rayos, y sol, y flores.

El puesto de Tirso nos ha prometido seguir abierto. Imagino que así las flores nuevas podrán hacer compañía a las marchitas. 

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